La actividad pautada para el día de hoy estuvo vinculada con las exposiciones vivenciales de la aplicación de los principios éticos al desarrollarse una clase. En este sentido, se evidenció que el principio que más se trabajó fue el del amor. Otros de los principios seleccionados fueron: para la vida, la sabiduría, la verdad, la inteligencia, el poder, la honestidad, la diligencia, el conocimiento, la templanza, la santidad, la equidad y el deber. De esta manera, se comenzó con las diversas experiencias obtenidas por el grupo al poner en práctica la investigación acción.
Una de las personas expositoras comenzó haciendo un breve comentario sobre la Educación Básica y la educación en valores ya que
hizo su trabajo con niños con edades comprendidas entre los 6 y 7 años, es decir, trabajó con primer grado, habló de la responsabilidad argumentando que este principio tiene inmerso a otros como la justicia, el amor. Expuso que en su actividad narró un cuento con la finalidad de verificar si los niños habían entendido el significado del mismo, de esta forma podrían crear soluciones a distintos problemas para ayudar a otra personas. El fin primordial era que los niños internalizaran el principio de la paz y de la responsabilidad.
Otro expositor hablo del amor y del principio para la vida, con lo cual trató de evitar el egoísmo entre los alumnos y proyectar el compañerismo .También hizo una lectura de reflexión para promover
el compartir entre los estudiantes. Otra persona habló del amor y la sabiduría, alegando que había trabajado con dos secciones. En la primera dio la clase como tradicionalmente acostumbraba, al final de la clase preguntó a sus alumnos: ¿Para que le sirve la carrera que están realizando?, ante esta pregunta, algunos dijeron que no tenían ida. Para complementar este argumento el expositor comentó que empezó a desglosar cada uno de los elementos que componen la asignatura, la cual se llama: Sistema y Procedimientos Administrativos, hecho que le permitió llegar al concepto que diera claridad a esta materia. Aclarada la pregunta se llegó a la reflexión entre los estudiante.
Otra de las personas comentó que hizo una oración antes de entrar al
salón para invocar la sabiduría divina. Dijo que realizaba las clases solamente para cumplir con su responsabilidad ante la institución y ante el grupo de estudiantes. Producto de su experiencia en el área, dictaba las clases sin ninguna preparación, hecho que produjo desmotivación y falta de interés entre los asistentes por seguir el ritmo de la clase. Ante esta situación aplicó el principio de la sabiduría divina, resaltando que esto produjo un cambio de comportamiento en el grupo existiendo la camaradería entre los compañeros. Igualmente, otra aludió que antes de conocer los principios éticos comenzaba dictando el concepto de contenido planificado, luego cambió su postura y permitió que los alumnos opinaran para sacarle beneficio a lo que era una educación para la vida. 
Hubo quién narró que puso en práctica sus principios en la asignatura de seminario en el nivel de post-grado, comenzó detectando el conocimiento que poseían los alumnos y la motivación que sentían para terminar su Trabajo Especial de Grado, comprobando que tenían debilidades en metodología. Al final de la jornada, entre todos los asistentes construyeron una oración para invocar a la sabiduría divina,, lo cual fue el producto de una lluvia de ideas. La siguiente compañera comenzó su intervención repartiendo una reflexión titulada: ¿Dónde están las manos de Dios?, luego pidió que en el reverso de la página dibujáramos nuestras manos, esto tuvo como finalidad demostrar el principio del poder y de la inteligencia.

De esta forma se desarrolló la clase, cada quién tuvo la oportunidad de expresa sus ideas, así como también el profesor aportó algunas recomendaciones con la intención de mejorar nuestro desempeño como estudiantes y como profesionales. Después de estas experiencias, se llegó a la conclusión que cada uno de los principios éticos puesto en práctica contribuyen con el crecimiento espiritual, intelectual y emocional del ser humano, lo cual se traduce en una mejor calidad de vida.
Una de las personas expositoras comenzó haciendo un breve comentario sobre la Educación Básica y la educación en valores ya que
hizo su trabajo con niños con edades comprendidas entre los 6 y 7 años, es decir, trabajó con primer grado, habló de la responsabilidad argumentando que este principio tiene inmerso a otros como la justicia, el amor. Expuso que en su actividad narró un cuento con la finalidad de verificar si los niños habían entendido el significado del mismo, de esta forma podrían crear soluciones a distintos problemas para ayudar a otra personas. El fin primordial era que los niños internalizaran el principio de la paz y de la responsabilidad.Otro expositor hablo del amor y del principio para la vida, con lo cual trató de evitar el egoísmo entre los alumnos y proyectar el compañerismo .También hizo una lectura de reflexión para promover
el compartir entre los estudiantes. Otra persona habló del amor y la sabiduría, alegando que había trabajado con dos secciones. En la primera dio la clase como tradicionalmente acostumbraba, al final de la clase preguntó a sus alumnos: ¿Para que le sirve la carrera que están realizando?, ante esta pregunta, algunos dijeron que no tenían ida. Para complementar este argumento el expositor comentó que empezó a desglosar cada uno de los elementos que componen la asignatura, la cual se llama: Sistema y Procedimientos Administrativos, hecho que le permitió llegar al concepto que diera claridad a esta materia. Aclarada la pregunta se llegó a la reflexión entre los estudiante.Otra de las personas comentó que hizo una oración antes de entrar al
salón para invocar la sabiduría divina. Dijo que realizaba las clases solamente para cumplir con su responsabilidad ante la institución y ante el grupo de estudiantes. Producto de su experiencia en el área, dictaba las clases sin ninguna preparación, hecho que produjo desmotivación y falta de interés entre los asistentes por seguir el ritmo de la clase. Ante esta situación aplicó el principio de la sabiduría divina, resaltando que esto produjo un cambio de comportamiento en el grupo existiendo la camaradería entre los compañeros. Igualmente, otra aludió que antes de conocer los principios éticos comenzaba dictando el concepto de contenido planificado, luego cambió su postura y permitió que los alumnos opinaran para sacarle beneficio a lo que era una educación para la vida. 
Hubo quién narró que puso en práctica sus principios en la asignatura de seminario en el nivel de post-grado, comenzó detectando el conocimiento que poseían los alumnos y la motivación que sentían para terminar su Trabajo Especial de Grado, comprobando que tenían debilidades en metodología. Al final de la jornada, entre todos los asistentes construyeron una oración para invocar a la sabiduría divina,, lo cual fue el producto de una lluvia de ideas. La siguiente compañera comenzó su intervención repartiendo una reflexión titulada: ¿Dónde están las manos de Dios?, luego pidió que en el reverso de la página dibujáramos nuestras manos, esto tuvo como finalidad demostrar el principio del poder y de la inteligencia.

De esta forma se desarrolló la clase, cada quién tuvo la oportunidad de expresa sus ideas, así como también el profesor aportó algunas recomendaciones con la intención de mejorar nuestro desempeño como estudiantes y como profesionales. Después de estas experiencias, se llegó a la conclusión que cada uno de los principios éticos puesto en práctica contribuyen con el crecimiento espiritual, intelectual y emocional del ser humano, lo cual se traduce en una mejor calidad de vida.

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